Antes de emprender con Aerolab en 2012, habíamos tenido una agencia más chica para hacer proyectos y sumar experiencia. En ese momento no nos pensábamos como una organización formal y no teníamos una visión ni un norte específico. Por eso, al decidir arrancar Aero nos tomamos el tiempo necesario para definir qué queríamos ser.

Después de cuatro años trabajando en el mundo de los servicios, entendimos qué trato humano queríamos tener con las personas en Aerolab, con qué tipo de clientes y en qué tipo de proyectos queríamos trabajar. Era una cuestión muy nuestra desde las tripas de qué nos hacía sentir bien al trabajar y qué no. Queríamos que lo que hacíamos estuviera bueno y que las personas con las que trabajábamos compartieran esa pasión de pasarla bien haciendo cosas copadas. Queríamos hacer un lugar en donde a nosotros nos gustaría trabajar.

Pero esto no se quedaba solamente en lo interno de nuestra organización, también buscábamos que los clientes compartieran esa química y esa visión. Así, fuimos creciendo y nuestra visión que en ese momento era solo “hacer cosas lindas y pasarla bien” fue evolucionando con el tiempo. Se transformó en crear productos digitales de calidad con una prioridad: Cuidándonos a nosotros, las personas del equipo y a nuestros clientes. ¿Por qué? Nos dimos cuenta que para poder enfocarnos en el proceso de trabajo necesitábamos que todo lo demás nos acompañara.

Nos faltaba la visibilidad de hacia dónde estábamos yendo. No era suficiente pasarla bien. Era diseñar Aerolab en general. Necesitábamos ser más explícitos con lo que queríamos perseguir.


La metodología de los “picos y valles”

Hace unos años, los socios de Aerolab, Juani, Ale, Robert y yo, nos juntamos para hacer un ejercicio consciente y con ayuda de una metodología llamada The Peak and Valleys timeline. La herramienta nos llevó a trazar una línea de tiempo de la vida de cada socio donde mostráramos los puntos de mayor satisfacción y los de mayor frustración de nuestras vidas.

Luego, nos teníamos que preguntar qué nos había pasado en cada uno de esas situaciones y pensar en qué recursos nos ayudaron a salir de los momentos de frustración. En este proceso, conversamos y empezamos a sacar más de 30 palabras para encontrar dónde estaba nuestro propósito en la vida. Así, nos dimos cuenta que entre los cuatro estábamos súper alineados y que compartíamos valores y principios. Por algo siempre fuimos no solo socios, sino también amigos :)

En ese momento construimos la primera visión de Aerolab: Ser una de las mejores 10 agencias de producto en el mundo. ¿Cómo lo íbamos a lograr? Siendo muy buenos haciendo nuestro trabajo. Y los tres valores que definimos fueron:

  1. Hacer cosas increíbles
  2. Las personas siempre están primero
  3. Pasarla bien

Un nuevo ejercicio: propósito, misión y estrategia

A inicios de 2018 surgió la necesidad de ir más allá. Sentimos que esa visión que habíamos planteado era muy narcisista y nos quedaba chica a lo que realmente queríamos lograr como organización. Por eso, nos volvimos a juntar e hicimos un nuevo ejercicio empleado por Google que te da una guía para crear tus valores principales (core values) partiendo de tu:

  • El Propósito (por qué): El cual construimos basándonos en el método “Start with Why” de Simon Sinek, de los conocidos Golden Circles
  • Misión (qué): Lo que buscamos lograr
  • Estrategia (cómo): Mediante objetivos a corto y mediano plazo (goals)

Para poder enfocarnos en construir esta nueva visión para Aerolab armamos una especie de “ritual” una vez por mes para salir de la ciudad, apagar los celulares y comer en algún lado para tener estas charlas. En la primera salida que hicimos uno de los chicos se pidió un postre que se llamaba “Manjar Blanco” y, desde entonces, así llamamos a esta dinámica que hicimos todo el año. Random, why not?

Cada tercer viernes del mes salíamos de la ciudad y por cada trimestre un socio estaba encargado de organizar las salidas: decidir a dónde ir y qué íbamos a comer. 

Durante esas jornadas nos pusimos a conversar usando esta herramienta más freestyle de a dónde queríamos ir como organización. Bajamos una visión que tenía que ver más con el propósito de nuestras vidas. Por qué hacemos lo que hacemos. A partir de eso, entendimos que los valores eran más formas de actuar que si se repetían, inevitablemente iban a llegar a cumplir la visión de Aerolab.

Ser transparentes y descentralizar las decisiones

Entre los cambios que decidimos con los chicos estaba empezar a compartir con el equipo qué decisiones se toman a nivel gestión y mostrar los números de la compañía. Son temas tabú para muchas empresas pero a nosotros nos parecía esencial ser transparentes para sostener nuestros valores.

También generamos cambios en la cultura y en la medición de resultados a través de KPIs, junto a iniciativas para descentralizar las decisiones como, por ejemplo, la creación de comités para la toma de decisiones relacionadas a los espacios de oficina y organización eventos que incorporaran a Aerolabers que no fueran ni socios ni directores —lo cual generó muy buenos resultados.

A partir de 2020, desde el Staff (líderes de cada área) nos planteamos seguir descentralizando la empresa y repetir iniciativas sanas del año anterior para ser más ágiles, generando dinámicas y midiendo indicadores que cuenten hacia dónde estamos yendo como organización para que esto suceda.

La idea era alinearnos todos en el mismo mindset. Ya no es lo que hacemos a nivel particular sino que actuamos siempre pensando en lo colectivo. Por eso fue necesario rehacer el ejercicio de contar nuestro propósito, cómo lo hacemos y qué comportamiento buscamos en cada valor. Repensarlo nos permite preguntarle a cada miembro del equipo: ¿Querés ser parte de este proyecto, de esta historia? Así, determinamos a dónde queremos ir y quitamos los obstáculos para correr todos hacia el mismo lugar y aportar juntos desde allí.

Valores respaldados por acciones

Al transmitir los valores de Aerolab nos dimos cuenta que las palabras tenían que estar acompañadas por hechos. Los valores no son solo frases que ponés en posters para colgar en la oficina o para mostrar en las redes para atraer gente. Siempre van a surgir situaciones donde podés aplicar o no los comportamientos de los valores. Ahí realmente ves si lo hiciste por marketing o porque realmente crees en eso.

Tenés que acompañar con acciones lo que profesas. Tenés que estar dispuesto a liderar desde el ejemplo. Si no estás convencido de lo que decís, se nota. Realmente tenés que creer en tus valores por sobre cualquier cosa.

Muchas de las decisiones que se toman a nivel de negocio o de estrategia reflejan lo que perseguís como organización, las cuales a veces pueden ser muy difíciles porque detrás de cada decisión hay personas.

En los momentos difíciles siempre ponemos adelante el valor y sus comportamientos apostando a un futuro. Tenemos que ser siempre guardianes de la organización.

Lo más importante es entender que definir, transmitir y aplicar tus valores como organización no es marketing. Va mucho más allá. Por eso es fundamental que los valores de tu organización sean definidos entre todos sus miembros. Deben ser valores compartidos y colectivos. Además, no se pueden forzar. Obvio que hay cosas que como líderes y fundadores queremos que pasen, pero no las podemos imponer. La construcción de valores se hace entre todos. Si hay algo que cambiar, se revisa y se cambia. Los valores son iterativos y los definimos en conjunto.

Aerolab es una construcción colectiva

Aerolab como organización es una construcción colectiva que hicimos entre todos. Todas las personas que hemos pasado por Aero sentimos algo que nos conecta. 

        Es como una química que se contagia entre todos.

Descubrimos que es posible tener una empresa que haga cosas que están buenas mientras la pasamos bien. Los clientes con quienes trabajamos disfrutan de esta dinámica, buena onda y transparencia con nuestra expertise. ¿Cómo logramos esto? Fue evolucionando con el tiempo. Hoy Aerolab ya nos trasciende a nosotros y tiene vida propia como organización.

Para poder seguir iterando los valores de la organización, nos planteamos constantemente estas preguntas:

  • ¿Hacia dónde estamos yendo?
  • ¿Cómo medimos lo que hacemos?
  • ¿Cómo impacta lo que hacemos en el mundo?

Aerolab es un lugar que construimos entre todos, y así como nosotros, estamos en constante cambio e iteración :)

Y ahora sí, les dejo nuestro propósito y cuatro valores planteados en el año 2020


Nuestro propósito

  • Acompañar a las personas y a las organizaciones a liberar su potencial para dejar un impacto positivo en el mundo.

Cómo lo hacemos

  • Pensamos en grande para inspirar el cambio a través del diseño, creando valor y marcando una diferencia.


Nuestros valores y comportamientos

01. Ponemos a las personas primero

Es una ilustracion. se ve a una chica poniendo unos cuadritos en la pared que tienen dentro retratos de personas.

  1. Sabemos que todos actuamos de manera honesta y desde nuestras mejores intenciones. Buscamos ser genuinos y con los pies en la tierra.
  2. Somos diferentes, divertidos y nos reímos de nosotros mismos. En Aerolab siempre hay lugar para que seas vos mismo. ¡La buena energía es contagiosa!
  3. Escuchamos y tomamos en cuenta lo que el otro piensa y siente.



02. Construimos desde la colaboración

es una ilustracion que muestra a 4 personas colaborando para construir algo juntos.

  1. Pensamos objetivos que requieran trabajo en equipo y responsabilidad compartida para que cada une pueda usar sus fortalezas y complementarlas con las de otres.
  2. Nos proponemos aprender algo nuevo de cada persona y por eso buscamos feedback en áreas donde queremos mejorar.
  3. Compartimos nuestras expectativas y no tenemos miedo en pedir ayuda cuando la necesitamos.
  4. Ponemos el foco en el bien colectivo y trabajamos a la par de nuestros clientes para crecer juntos.

03. Somos audaces y responsables

es una ilustracion de un chico escalando

  1. Nos comprometemos para llevar adelante nuestras ideas y proyectos con el fin de crear valor para nuestro equipo y las organizaciones con las que trabajamos.
  2. Somos responsables, aprendemos de nuestros errores y los incorporamos como parte del proceso. ¡Equivocarse es parte de jugársela!
  3. Al momento de tomar decisiones y resolver problemas confiamos en el instinto y en las habilidades de cada uno, escuchando todas las ideas.
  4. Disfrutamos tener en el equipo personas curiosas que se desafían a sí mismas y a otras para seguir creciendo en todos los aspectos de su vida.


04. Nos movemos rápido

es una ilustracion de una chica andando en skate

  1. Aprendemos haciendo, disfrutamos los desafíos y aprovechamos las oportunidades para crecer y encontrar nuevas formas de pensar.
  2. Aceptamos la incertidumbre y avanzamos con la información que tenemos disponible.
  3. Nuestros procesos y proyectos están constantemente evolucionando, nos adaptamos sin desalentarnos si algo no sale como esperábamos.

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